Ibermedia Next: una apuesta histórica por la colaboración animada en Iberoamérica
La iniciativa ha apuntado al fortalecimiento de una industria, pero sin descuidar el lado humano del arte animado.
25 de junio de 2026Por Viridiana Torres
La historia reciente de la animación iberoamericana no puede entenderse sin la colaboración. Impulsados por los lazos que nos unen, los estudios de los distintos países que integran el bloque intercontinental han aprendido a compartir talento, recursos y experiencias para sacar adelante proyectos cada vez más ambiciosos en un mercado global altamente competitivo. En este contexto, Ibermedia Next se ha alzado como una apuesta histórica en los esfuerzos por fortalecer un ecosistema creativo que busca crecer desde la cooperación internacional.
Lejos de limitarse a los convencionalismos de otras líneas de ayuda, el programa ha fomentado el fortalecimiento del sector con apoyos económicos reforzados con acciones de formación, networking, comunicación y promoción que han contribuido a una mayor competitividad en el ecosistema audiovisual actual.

Una industria en movimiento
La iniciativa ha encontrado una respuesta excepcional dentro del sector tras recibir 247 candidaturas procedentes de 16 países de toda Iberoamérica. El coordinador de la Unidad Técnica del Programa Ibermedia, Víctor Herreruela, destaca “la gran representatividad de directores y directoras de la región latinoamericana”, ya que, de los 43 proyectos seleccionados a lo largo de tres convocatorias, el 58% está encabezado por cineastas del nuevo continente, mientras que el 42% restante corresponde a cineastas europeos.
Se trata de indicadores importantes de un esfuerzo que apunta al fortalecimiento de una industria, pero sin descuidar el lado humano del arte animado.

Los datos revelados tras las tres convocatorias de Ibermedia Next confirman el balance más que positivo de la iniciativa. Sin embargo, los mayores éxitos de la industria cinematográfica van más allá de los números, extendiéndose a factores artísticos y humanos que apuntan a ser determinantes para cimentar las bases de una industria animada verdaderamente sólida.
Mención especial para la construcción de alianzas. “Desde el punto de vista empresarial, esta ayuda ha contribuido a generar un rico tejido de productoras que por primera vez se han lanzado a una coproducción internacional y que continuarán estrechando sus vínculos más allá de esta línea de ayudas”, asegura Herreruela. “Desde el punto de vista artístico se han generado lazos que permitirán el desarrollo de IP ambiciosas que pondrán en valor la titularidad de la propiedad intelectual”.
El valor de las alianzas
Podríamos continuar exaltando los logros de cada uno de los proyectos seleccionados, pero lo conversado con estos y otros talentos confirma que la mayor victoria de Ibermedia Next ha sido su contribución al hermanamiento de todo el bloque iberoamericano. Tanto de las industrias consolidadas como de las emergentes, lo que ha dejado una serie de vínculos que prometen ser decisivos para el fortalecimiento y enriquecimiento de todas las partes implicadas.
Una de las alianzas más significativas es Tierra milagrosa, proyecto de largometraje dirigido por Alberto Rodríguez y coproducido por BAP Animation Studios de Portugal en colaboración con las compañías guatemaltecas Estudio Concordia y Anarquía Visual. El exitoso recorrido de los lusos, sumado a su historial con gigantes como Ikki Films, podría tornarse decisivo para el futuro de los centroamericanos.
No fue el único caso. Cándida foresta, coproducido por Antaruxa y Estudios de Animación ICAIC, honra las viejas alianzas entre España y Cuba que hicieron posible un clásico imperecedero como Vampiros en La Habana. Esta importante alianza, que reposiciona al país caribeño en el mapa de coproducciones iberoamericanas, es complementada por el chileno Pájaro y el español 39 Escalones.

Otro de los aspectos más destacados de Ibermedia Next es el enorme impulso que la línea ha supuesto para el desarrollo de todos los talentos, sin restricciones por factores como los niveles de experiencia. Así lo demuestra una selección compuesta por artistas que dan sus primeros pasos en la realización como Ana Ramírez González (Nenúfar) o Lidia Luna, Omayra González y Toni Mortero (Catwalk); otros que saltan al largo tras sus exitosos pasos por el corto, como Sofía Carrillo (Insectario: Despertar); e incluso aquellos de amplia experiencia como Alba Sotorra (Pink Punk Delta), quien busca incursionar en la dirección animada, o Jorge Gutiérrez (La venganza Rodríguez), quien da pasos decisivos para su segundo filme.
El programa ya ha dejado sus primeras historias de éxito. Tal es el caso de Álvaro Robles, nominado al Goya por el corto Umbrellas (codirigido por José Prats) y director del largometraje A veces silencio, producido por Filmakers Monkeys (España), Carltz (Perú) y Comercial Hamburgo (Chile), y quien destaca la importancia de estos apoyos para el desarrollo de un proyecto que ha triunfado en escenarios como la Berlinale y el Atlàntida Mallorca Film Fest.
“La mayor aportación ha sido ofrecernos los recursos necesarios para explorar opciones y hacer crecer el proyecto”, comparte. “Cuando tienes pocos recursos, necesitas tener una dirección muy clara para poder aprovecharlos al máximo. Gracias a este fondo hemos podido explorar todas las posibilidades estéticas, lo cual nos impulsó a llevar ciertas ideas aún más lejos y hacer crecer el proyecto”.

Otro caso similar es Las almas de Escazú, proyecto de serie concebido por Nicholas Hooper y producido por Cubho Audiovisual (Chile) en colaboración con las compañías españolas Polygonal Factory y Foward Films, y la brasileña Produtora do Leste, que tras cinco años de trabajo está cerca de completar su primer episodio.
Al respecto, el artista destaca que “este fondo nos ha permitido poder dedicarle muchas horas de trabajo al piloto en términos de investigación de los testimonios como también del trabajo de storyboard, layout, montaje y pruebas de estilo final. También nos hizo entender que debíamos comprometernos con una sola estética visual y superar la etapa de que cada capítulo tuviera su propio estilo”.

Impulsos para una nueva generación de estudios
Ibermedia Next también ha sido determinante para la consolidación de estudios como La Mola, con cuatro selecciones en tres convocatorias. Para la productora ejecutiva Reyes Arnal, “más que un logro acumulativo, lo que refleja es una forma de entender el desarrollo. Haber estado en las tres ediciones significa que el programa ha acompañado a La Mola en momentos muy distintos de su crecimiento. Cada proyecto llegó con necesidades diferentes, y en cada caso el programa respondió a ellas”.
Esto último puede apreciarse en los primeros frutos cosechados. Tal es el caso de CALM, parte de la selección de Annecy 2026 y descrito por la creativa como “un hito concreto y muy significativo al ser la primera obra del estudio que el público puede ver en sala”.

Es así como Ibermedia Next podría suponer un importante replanteamiento de todas las colaboraciones al interior del bloque. Así lo concluye la propia Arnal al asegurar que “antes, la colaboración internacional era sobre todo una cuestión de estructura financiera: quién pone qué porcentaje y quién hace qué parte. Ahora entendemos la coproducción como algo más complejo y también más rico: cómo se gestiona la distancia sin perder coherencia creativa, cómo se construye una metodología común entre equipos con culturas de trabajo distintas”.
Ibermedia Next ha concluido tras tres convocatorias, pero las alianzas construidas durante este periodo seguirán desarrollándose mucho después del cierre de la iniciativa. Si algo ha demostrado el programa es que el futuro de la animación iberoamericana radica en la colaboración.