Los estudios desde dentro: The Glow Animation Studio
El fundador de The Glow Animation Studio considera que "quizá nuestro papel sea el de inspirar a otra gente".
30 de enero de 2026Por Luis Miguel Cruz
Cuando se habla de animación, pocos estudios en el mundo pueden presumir de un ascenso tan meteórico como The Glow Animation Studio. Su historia de éxito no se inicia en una de las grandes urbes animadas con las que suele vincularse a las grandes empresas. Más bien empieza en la periferia española, concretamente en la pequeña ciudad extremeña de Almendralejo. Una que hoy resalta en el mapa animado global para posicionarse como una auténtica tierra de animación.
Desde sus primeros pasos, el estudio tuvo claro que la excelencia debía ser el sello de sus producciones, pero también la preservación de la identidad. Esta filosofía cristaliza con Buñuel en el laberinto de las tortugas, adaptación de la novela homónima de Fermín Solís, cuyo recorrido audiovisual comenzó en el cortometraje para luego evolucionar como un largometraje. Uno cuya historia de éxito marca un antes y un después en la animación iberoamericana.
La obra en cuestión puso de manifiesto la ambición del equipo, encabezado por el fundador José María Fernández de Vega y complementado por nombres como Pilar Díaz y Mary Cruz Leo. También confirmó que proyectos de máxima trascendencia podían surgir fuera de los epicentros tradicionales de la industria. Una revolución que ha continuado con coproducciones en largometrajes de máxima jerarquía como Unicorn Wars, El sueño de la sultana y Decorado, además de flamantes cortos de producción propia como Operación Frankenstein, Medea a la deriva y El corto de Rubén.
Su impacto va más allá de la pantalla y se extiende por iniciativas paralelas como la Factoría de la Animación y el Videojuego, The Glow Academy y el Festival FPS. Es precisamente en este último evento, que apuesta fuerte por la formación de públicos que valoren las cualidades del arte animado, donde José María Fernández de Vega nos comparte su visión sobre este estudio que no deja de sorprender.
“No sé que papel juega [en el panorama animado iberoamericano]”, nos confiesa. “Creo que es algo que es especial o que tiene algunas peculiaridades que invitan a pensar que podría haber mas proyectos como este en el mundo. Intentamos que nuestro corazón y nuestra forma de hacer las cosas, que es poniéndole muchas ganas y tratando que todo mundo disfrute de lo que hace, eso esta en todo lo que hace Glow. Quizá nuestro papel sea el de inspirar a otra gente que está intentando hacer cosas”.
Incursionamos en The Glow Animation Studio bajo la guía de su fundador, José María Fernández de Vega. El productor y director rememora un recorrido intenso, construido a base de riesgo, convicción y pasión por la animación. Más que mirar al pasado, sus palabras apuntan al futuro, dejando muy en claro que lo mejor todavía está por venir.