Hallada una copia de A Lenda de Miragaia, filme portugués de animación que se creía perdido
La Cinemateca Portuguesa aprovecha el hallazgo para invitar al público "a encontrar los eslabones perdidos en la historia del cine".
2 de junio de 2026Por Staff
La animación portuguesa conmemoró su centenario en 2023, pero las buenas noticias en torno a las bases fundacionales de esta industria continúan. Esta vez, con el reciente hallazgo de un título que se consideraba perdido. Se trata de A Lenda de Miragaia, obra dirigida por Raúl Faria da Fonseca y António Cunhal, estrenada en 1931, y cuyo hallazgo ha sido oficializado por la Cinemateca Portuguesa.
El paradero de la pieza era desconocido hasta mediados de mayo, cuando el cinéfilo y asiduo visitante de la Cinemateca, Duarte Veloso, visitó el mercadillo de Feira da Ladra, en Lisboa, en compañía de su padre. Fue ahí donde vio y adquirió el negativo en formato de película de nitrato de celulosa. Así, tras una investigación más exhaustiva, descubrió que había encontrado un filme del que no se conocían materiales fílmicos hasta entonces.
Su primera reacción fue contactar con la propia institución. Tras haber sido hallado un sábado, el negativo fue depositado el miércoles siguiente en el Arquivo Nacional das Imagens em Movimento (ANIM), centro de conservación de la Cinemateca Portuguesa, donde fue inspeccionado para su autenticación. El material se encuentra en buen estado físico y parece estar completo.
¿Qué sigue? El negativo será preservado para su conservación, pero antes será aprovechado para la realización de una copia para su exhibición en 35 mm, así como para su digitalización. Aunque todavía no hay detalles confirmados, la Cinemateca Portuguesa ha anunciado una proyección en cuanto este tratamiento haya concluido. El hallazgo, que representa un triunfo en sí mismo, también ocupa un lugar de honor en el año que marca el 30º aniversario de la inauguración de ANIM. Con un poco de suerte, también podrá verse en algunos de los grandes eventos fílmicos que celebran la animación portuguesa, incluido el 50º aniversario de Cinanima.

A Lenda de Miragaia se centra en las batallas del rey Ramiro. Esta premisa le permite explorar los actos de valentía y sacrificio, así como el hilo conductor del amor, presentes en múltiples leyendas lusas. La obra emplea animación de siluetas, desarrollada y perfeccionada por Lotte Reininger, que consiste en la interacción de recortables con una iluminación a contraluz. La técnica tiende a ser considerada como una gran precursora del stop motion.
En cuanto a sus directores, Raúl Faria da Fonseca fue cineasta, crítico y editor, aunque realmente se inició en el mundo del cine como escenógrafo. Dirigió varios cortometrajes documentales y dejó inconcluso el largometraje Epopeia da Selva, rodado en Angola. A Lenda de Miragaia fue su única obra animada. Por su parte, António Cunhal, trabajó principalmente como pintor e ilustrador, y se cree que su contribución a la película radicó en el dominio de la técnica de animación de siluetas. La producción corrió a cargo de Ulyssea Filme, que empleó una cámara oscura y el método de foto a foto, lo que resultó en 28.400 fotografías aisladas, según el propio Faria da Fonseca.
La Cinemateca Portuguesa concluye que “este valioso descubrimiento demuestra que aún queda mucho por recuperar y mostrar en la historia del cine”. La propia animación iberoamericana así lo ha demostrado con los hallazgos de piezas invaluables, como el realizado en 2022 de Entre pitos y flautas, de Quirino Cristiani, director del primer largometraje animado de la historia; y el de 2023 de La transmisión del mando presidencial, primera animación chilena de la historia y que fuera realizada por Alfredo Serey. Ahora se suma el de A Lenda de Miragaia, en una lista que, con un poco de suerte, continuará creciendo.
Finalmente, la institución cultural recuerda a las audiencias que su apoyo puede ser determinante para esta labor e invita a que “si tiene algún material fílmico en casa cuyo origen desconoce, o conoce a alguien que lo tenga, puede donar o depositar cualquier película gratuitamente en la Cinemateca Portuguesa, asegurando así su supervivencia a largo plazo. Ayúdenos a encontrar los eslabones perdidos en la historia del cine portugués, tal como lo hizo Duarte Veloso, a quien la Cinemateca y todos los amantes del cine portugués estaremos eternamente agradecidos”.