CALM: El universo de Quiroga toma forma en un largometraje animado
La Mola Studio impulsa un largometraje que reunirá varios relatos de Horacio Quiroga a través de las miradas y los lenguajes visuales de distintos artistas.
27 de octubre de 2026Por Luis Miguel Cruz
¿Cómo trasladar Cuentos de amor de locura y de muerte, de Horacio Quiroga, al terreno audiovisual sin renunciar a la singularidad de cada uno de sus relatos? La Mola Studio encontró una primera respuesta en el cortometraje CALM, el último cuento de Horacio Quiroga, bajo la dirección de Álvaro León y María Ruisánchez. Ahora el equipo busca llevar el desafío un paso más allá con un filme en el que distintas miradas y técnicas convivan bajo una misma identidad, con el escritor uruguayo como hilo conductor de un viaje por su propia obra.
Así nace CALM, un proyecto de largometraje que, al igual que el corto que lo antecede, toma su nombre de las iniciales del libro y que se plantea como un homenaje a uno de los grandes autores del terror latinoamericano. Para ello, el equipo ha ideado una película que transita entre dos mundos: las antologías compuestas por piezas independientes que forman una unidad conceptual y las películas que cuentan una sola historia desde múltiples interpretaciones. La película encuentra su eje narrativo en un protagonista inesperado, Quiroga, quien afronta sus últimas semanas de vida.

Esta propuesta toma como referentes una ecléctica selección de producciones animadas, entre las que figuran títulos como Fantasia, Waking Life, Animatrix, Waltz with Bashir y Love, Death & Robots. Sin embargo, los referentes fundamentales son aún más antiguos y se remontan a un clásico imperecedero de la literatura universal: Las mil y una noches.
“[Quiroga] te lleva de la mano por su propia obra como si fuera una aventura. Hay algo de Sherezade en eso”, apunta León. “Ella contaba historias para no morir, y nuestro Quiroga cuenta la muerte para no vivirla. Eso permite que cada segmento tenga su lenguaje y, al mismo tiempo, que el espectador se encariñe con él y lo acompañe hasta el final”.

Quiroga, entre la vida y la pesadilla
La diversidad de miradas es una de las mayores fortalezas de CALM, pero también uno de los principales retos de cara a la concepción del proyecto. La producción encabezada por La Mola Studio ha comenzado la búsqueda de artistas colaboradores en toda Iberoamérica para adaptar los relatos que se entretejerán con el hilo narrativo. El objetivo es que cada colaboración aporte su propia mirada y alimente así una identidad de conjunto única.
María Ruisánchez está convencida de que la fórmula “funcionará, al igual que ocurre en el cortometraje, gracias al hilo conductor de la vida de Horacio, un tramo con una estética muy definida de la que es fácil salir y volver, sin perder la perspectiva de lo que está pasando. Luego, aunque cada cuento tenga su propia técnica, siempre habrá elementos comunes, tanto temáticos como visuales, que, de una manera u otra, estarán presentes en todo el metraje”.

“La identidad viene más de compartir unas reglas que de que todo se parezca”, complementa León, al tiempo que señala algunos de los recursos visuales y sonoros que articularán la película: la rudeza del grabado y el recorte, los contrastes entre luz y oscuridad y la invasión de la selva. “Y la más importante”, resalta, “es que todo pasa por la cabeza de Quiroga. Tiene unos dolores muy fuertes por el cáncer, le dan morfina para aliviarlos, y eso le hace confundir la realidad con la ficción, su propia vida con sus cuentos. Así que cada cuento tiene derecho a deformarse como se deforma un recuerdo o una fiebre. Si un cuento se ve muy distinto al anterior, es Quiroga cambiando de pesadilla”.
Más allá de las decisiones técnicas y artísticas, ambos destacan la importancia de que cada colaboración refleje la “pasión y ganas de los estudios involucrados”, unas virtudes que pueden parecer intrascendentes para muchos, pero que resultan fundamentales para hacer realidad una película que, en palabras de Ruisánchez, “nace con esa vocación colaborativa de ser un homenaje colectivo al gran autor del género de terror latinoamericano, que es Horacio Quiroga”.
Para León, también “es casi seguirle el rastro”, en referencia a un autor cuya vida y literatura están estrechamente vinculadas a distintos lugares del continente. “Y nos interesa justo por eso. En Latinoamérica vivimos realidades muy distintas y, sin embargo, compartimos a Quiroga”.

Quiroga más allá de las fronteras
CALM tiene una raíz claramente iberoamericana, pero sus creadores están convencidos de que es un proyecto capaz de brillar en las pantallas de todo el mundo, tanto por su riqueza artística como por la oportunidad que ofrecerá de acercar la obra del escritor uruguayo a públicos de otros territorios. “La idea es que todas estas miradas lleven a Quiroga también a un público que todavía no lo conoce, fuera de la región”, destaca la mancuerna.
Aunque el proyecto está en etapa de desarrollo, el recorrido ya ha comenzado con su presentación en algunos de los escenarios más destacados de Iberoamérica, como Fantastika Forum, Iberseries Platino Industria, MADD Film Market y Weird Market en Sitges. El pitch se ha visto reforzado con un tratamiento secuenciado, la experiencia VR titulada The Farewell, además del ya mencionado corto, que se estrenó internacionalmente en Annecy 2026 y en España en Sitges (Anima’t), entre otros festivales.
A esto se suma el singular proceso de desarrollo del guion, que combina la redacción tradicional con un imaginativo proceso que implica dibujos, recortes y fotografías. “En un largo así la imagen no puede llegar después”, se muestran convencidos los dos directores.
En última instancia, CALM propone un encuentro entre la literatura y la animación en el que la diversidad no es un obstáculo para la unidad, sino el motor de una nueva lectura de Quiroga. Una forma de volver sobre sus historias desde sensibilidades y lenguajes distintos, demostrar la capacidad de la animación para renovar nuestra relación con los clásicos y mantener viva su obra más allá de las páginas.
