Cuna de lobas triunfa en Morelia 2026 y obtiene su pase al Oscar
El festival mexicano refrenda su posición como un espacio clave para el fortalecimiento de la animación.
26 de octubre de 2026Por Staff
El Festival Internacional de Cine de Morelia ha cerrado su edición 2026 con una ceremonia en la que premió lo mejor de su Selección Oficial. La animación, que formó parte del encuentro con casi una veintena de títulos en competencia, se ha hecho presente en el palmarés, después de que Cuna de lobas, de Emilia Schettino, fuera galardonada con el Ojo a Mejor cortometraje de animación.
El premio consiste en un diploma, la escultura Ojo, diseñada especialmente para el festival por el destacado artista michoacano Javier Marín; un paquete de veinte horas de corrección de color, diez horas de mezcla de audio en sala THX, grabación de diálogos y subtitulado, patrocinado por New Art; además de $100.000 MXN patrocinados por Solaris. A todo esto se suma un boleto para el Oscar 2028, lo que convierte a la obra en una de las primeras producciones calificadas para esa edición del encuentro hollywoodense.

El jurado atribuyó el reconocimiento a que “a veces nos toca dormir con nuestros demonios. Este film nos enseña a curarnos y a entender con delicadeza la importancia de la amistad”. Por su parte, la cineasta aprovechó el galardón para agradecer a su equipo, familia y amigos, así como a la organización, y aseguró que el premio “es un apoyo increíble para seguir haciendo animación”.
Más adelante, recurrió a sus redes para decirse “la más feliz, emocionada y agradecida porque Cuna de lobas recibió el Ojo a Mejor cortometraje animado en el FICM. Un proyecto que nació de obsesiones mías, leer cuentos de terror escritos por mujeres y muchos días de dibujar, escribir y recordar mi perspectiva de infancia a través de la animación”.
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Cuna de lobas parte de la repentina enfermedad de una niña, cuyo grupo de amigas comienza a verse afectado por una superstición adulta que transforma lentamente la manera en la que se perciben. La culpa y la paranoia empiezan a infiltrarse en la amistad mientras intentan comprender algo para lo que aún no tienen palabras. Es así como la obra explora la infancia femenina, el miedo y los prejuicios heredados.
La animación también fue reconocida con una mención especial para Cartas a los perdidos, de Adriana Monteforte. El jurado atribuyó su decisión a la exploración de “un tema profundo y oscuro tratado con una mirada tremendamente espiritual y lúdica”.

Cartas a los perdidos se basa en una serie de cartas escritas por la directora y por mujeres de su vida, en las que se plantea que, para dejar atrás el dolor y la muerte, uno debe escoger vivir. La pieza nos traslada a un campo de flores naranjas, donde una mujer sigue un llamado al más allá. Abrumada por el duelo y rodeada de entidades misteriosas que reconoce, deberá reflexionar en ese lugar sobre el aquí y el ahora, lo perdido y lo que la mantiene con vida.
Es así como el FICM vuelve a demostrar su compromiso con la animación mexicana, refrendando su posición como un espacio clave para el fortalecimiento de nuestras industrias.