Mechzalcoatl necesita tu apoyo para despertar al gigante dormido
El proyecto de cortometraje propone ampliar los imaginarios de la ciencia ficción mexicana y explorar las posibilidades de los efectos prácticos dentro del cine independiente.
8 de octubre de 2026Por Staff
Mechzalcoatl nació como la historia principal de una antología de tres relatos escritos por Humberto Cervera. Ahora, el autor, director y guionista, en colaboración con el productor, director y editor de contenido audiovisual, Rafael Rosales, busca expandir este universo con la realización conjunta de un ambicioso cortometraje que combina actores reales, animación stop motion, claymation, miniaturas y efectos prácticos.
La historia imagina un imperio mexica tecnológicamente avanzado, capaz de enfrentar la conquista española con ayuda de un robot gigante. Es así como conocemos a Xochi, una guerrera jaguar cuya misión es despertar a Mechzalcoatl, el legendario defensor del imperio.

Desde una perspectiva mexicana, el cortometraje reúne la tradición de los mechas —robots gigantes habituales en la animación y la ciencia ficción japonesa— con una historia alternativa ambientada en Neo-Tenochtitlan. Una propuesta latinofuturista que explora ideas de poder, resistencia y anticolonialismo mediante un universo que sitúa a América Latina en el centro de la imaginación tecnológica.
No menos importante, se trata de un proyecto que apunta a convertirse en un nuevo gran éxito para la animación iberoamericana. ¿Y por qué no? A marcar el punto de partida de una franquicia audiovisual de proporciones épicas. Tú puedes ayudar a que se haga realidad.

El proyecto ha recibido una inversión inicial de personas cercanas a la producción. Esto ha permitido cubrir aspectos generales como la culminación del guion, así como otros de naturaleza híbrida: en el terreno animado, se han realizado segmentos de stop motion; en la acción real, se ha avanzado en el traje del robot, la utilería de armas y los ensayos de las coreografías de combate.
A pesar de esto, las exigencias de la obra han motivado al equipo a buscar apoyo de los entusiastas del cine en una campaña de Kickstarter que busca cubrir tareas pendientes. Esto incluye vestuarios, construcción de escenarios, efectos especiales prácticos, música y posproducción, además de otros gastos necesarios para completar el cortometraje.
Toda ayuda será bienvenida. Para agradecerla, la producción ha ideado todo tipo de recompensas que van desde agradecimientos, pines y cómics hasta una amplia gama de talleres. También hay posibilidad de obtener una figura a tamaño real del mismísimo Mechzalcoatl.
¿Por qué apoyar?
La primera edición autopublicada de Mechzalcoatl tuvo un tiraje de apenas 500 ejemplares, que se agotó durante el primer año. La segunda impresión creció a 1,000 ejemplares e incorporó cuatro nuevas historias de distintos autores, conectadas por una premisa común: ciencia ficción sobre mechas creada desde América Latina.
La respuesta de los lectores impulsó el desarrollo de esta adaptación audiovisual. El reto ha consistido en trasladar robots gigantes, ciudades futuristas y grandes batallas a una producción independiente. Para resolverlo, el equipo diseñó un lenguaje visual que combina distintas técnicas de filmación y animación.
Dicho esto, Mechzalcoatl propone ampliar los imaginarios de la ciencia ficción mexicana y explorar las posibilidades de los efectos prácticos dentro del cine independiente.

Para ello, la propuesta de producción utiliza una técnica diferente según las necesidades de cada secuencia. La batalla inicial entre guerreros mexicas e invasores españoles se realizará con actores reales. El recorrido por la jungla y la llegada a Neo-Tenochtitlan combinarán actuación, marionetas animadas en stop motion y perspectiva forzada. Otras escenas recurrirán al claymation. Por su parte, el despertar de Mechzalcoatl, que emerge desde una pirámide, se realizará mediante stop motion.
Para la batalla final, el equipo toma como referencia el tokusatsu japonés, particularmente su tradición de trajes físicos y escenarios en miniatura. Un actor portará el traje del robot para enfrentarse a las naves españolas en una ciudad construida a escala. El traje funcional fue realizado por Abraham Cruz, conocido como The Forge Crafting.

El proyecto también cuenta con el apoyo de Cinema Fantasma, estudio detrás de Soy Frankelda, que en Mechzalcoatl está encargado de los props de las armas, la animación stop motion del mecha, la ciudad miniatura para el segmento tokusatsu y más.
Todo esto, sin olvidarnos de las interpretaciones estelares de Sasha González (Vgly) en el papel de Xochi y de Andrea Chaparro (Como agua para chocolate) en el rol de Iztli.
“Una cosa te podemos prometer: nuestro corazón no va a conocer la paz hasta que concluyamos con éxito este proyecto”, asegura la producción encabezada por Humberto Cervera y Rafael Rosales. “Estamos comprometidos con traer esta visión a la realidad y nuestra trayectoria es evidencia de que nadie en este equipo descansa hasta terminar lo que inició”. ¿Te sumas a la causa? Ingresa aquí para apoyar.
