Exclusiva: Los creadores de Catwalk explican su cambio de serie a largometraje
Lidia Luna, Omayra González y Toni Mortero explican que "tuvimos que toparnos con la realidad para asumir que, desde el inicio, el proyecto era un largometraje".
9 de marzo de 2026Por Staff
Catwalk, de Lidia Luna, Omayra González y Toni Mortero, nació como un proyecto de serie. Fue así como se dieron los primeros grandes pasos de una obra que acaparó tantas miradas por encuentros como Annecy, Next Lab Generation y Weird Market. A pesar de esto, los artistas siempre externaron algunas dudas en torno al formato, primordialmente por las pocas ayudas para la producción. Aun así, la sorpresa fue mayor cuando el título fue enlistado como largometraje en su reciente selección de los Animation Production Days, a celebrarse durante la Stuttgart Animated Week.
Tras preguntar al equipo sobre el cambio, se nos explicó que “al principio estábamos muy convencidos del formato serie, porque la estructura de siete vidas parecía encajar de forma natural en siete capítulos. Nuestra idea era incluso que cada episodio tuviera una duración diferente, ya que, por necesidades narrativas, hay vidas que son muy breves —casi un golpe de impacto— y otras más dilatadas”.
Esta idea, tan revolucionaria como la propia obra, no estaba funcionando del todo para el cumplimiento de los objetivos. “Al mover el proyecto en mercados vimos que ese minutaje irregular iba a ser imposible de encajar en ninguna parrilla, por lo que encontrar apoyo en un canal de televisión o plataforma era prácticamente misión imposible, y mucho menos con una serie de animación para adultos, un tipo de contenido por el que todavía se apuesta poco”.
Sabedores de que “la historia ya funcionaba muy bien como un relato continuo y lineal. Y así surgió el salto de la serie al largo: tuvimos que toparnos con la realidad para asumir que, desde el inicio, el proyecto era un largometraje, pero todavía no lo sabíamos”.

Aunque en la teoría apunta a ser un cambio de impacto mayor, Lidia Luna, Omayra González y Toni Mortero se muestran confiados ante el hecho de que “a nivel de historia no ha supuesto cambios. De hecho, es el paso al largometraje lo que nos permite mantener el ritmo y la estructura de la historia original. La apuesta final por el cambio de formato vino motivada por el hecho de que distorsionar y reescribir la historia solo para hacerla encajar en el mercado no era una opción. Sin embargo, en producción sí abre nuevas perspectivas: el formato largo y la animación para adultos tienen más recorrido en circuitos de financiación pública y coproducción internacional, así que confiamos en que nos permita construir el proyecto con más aliados”.
Esto no significa que la transición de Catwalk haya sido sencilla, siendo el tratamiento del corto previo, que funcionaría como episodio piloto, “uno de los mayores retos que hemos enfrentado en dirección”, debido a que “durante mucho tiempo el final arrastraba ese espíritu de to be continued. Necesitábamos encontrar un cierre que lo hiciera funcionar por sí mismo, pero sin tratar el viaje de la protagonista durante sus siete vidas de gato —tarea imposible en lo que dura un corto”.
El equipo nos explica que “tras muchas vueltas al guion y la animática, rechazar varios finales y obligarnos a cambiar el chip para pensar en el corto como una historia autónoma, por fin hemos dado con un final que nos satisface y creemos que lo hace funcionar, a nivel narrativo, como pieza independiente”. El resultado es que ambas obras comparten universo, tono y múltiples escenas, aun cuando el corto ha tenido que dejar fuera personajes y subtramas presentes en el largo. Los creativos confiesan que “tenemos muchas ganas de acabarlo, estrenarlo y descubrir qué provoca y cómo conecta con el público”.

Dicho esto, la tercia nos ofrece una actualización sobre el estado de Catwalk y su agenda rumbo a un posible estreno. “Nuestro objetivo es empezar a rodar y compartir material en los próximos meses —en Annecy mostraremos un trailer del corto—”. A su vez, reconocen que “si bien nos gustaría terminar el corto a finales de 2026, queremos disfrutar el proceso, priorizando la calidad del acabado y los ritmos del equipo, sin atarnos a más deadlines, por ahora”.
El trabajo no se limita a la producción, ya que “poco a poco vamos ideando estrategias de distribución y avanzando con la burocracia necesaria para iniciar su recorrido en festivales (que no es poca). En paralelo, continuamos con el desarrollo del largometraje y, este mes de mayo, participaremos en el Animation Production Days como proyecto seleccionado en su Talent Programme”.
Sobre esta selección, Lidia Luna, Omayra González y Toni Mortero reconocen que “tenemos mucha curiosidad por ver cómo se recibe como largo y qué oportunidades pueden surgir a partir de ahí, tanto para la producción del largo como para la distribución del corto”.
Más allá de cualquier cambio, lo más importante es que Catwalk sigue dando pasos firmes rumbo a su realización. Esto, respetando siempre sus fortalezas narrativas y estéticas, y preservando esa esencia que lo ha caracterizado desde sus inicios. Un alma felina que no entiende de domesticaciones y se empeña en buscar su libertad.