Bogoshorts celebra el legado de Marjane Satrapi con un programa especial
El evento colombiano presenta un programa de siete cortometrajes de animación sobre infancias, guerra, exilio, cuerpos femeninos, memoria y deseo.
14 de octubre de 2026Por Staff
La vida y obra de Marjane Satrapi ha generado un gran impacto en todo el mundo, incluso después de su fallecimiento, ocurrido en junio de 2026. El mejor ejemplo de este legado es Persepolis, donde convirtió los recuerdos de su infancia en una forma de contar la historia de su país.
La Revolución Islámica, la guerra con Irak, el velo obligatorio, la adolescencia, la familia y el exilio aparecen a través de una niña que intenta entender por qué otros pueden decidir cómo debe vestirse, comportarse o pensar. El dibujo en blanco y negro le permitió abordar acontecimientos políticos desde la experiencia cotidiana, sin renunciar al humor, la rabia ni las contradicciones de su propia mirada.
Publicada originalmente entre 2000 y 2003, la novela gráfica se convirtió en un fenómeno internacional. En 2007, Satrapi la llevó al cine junto al director Vincent Paronnaud. La película obtuvo el Premio del Jurado en Cannes y fue nominada al Oscar a Mejor película de animación.
Ahora, Bogoshorts retoma este legado con Volviendo a Persépolis sin Marjane Satrapi: Un homenaje a quien dibujó la libertad. Se trata de un programa especial que reúne siete cortometrajes de animación, realizados principalmente por cineastas iraníes y de la diáspora, que retoman preguntas presentes en la obra de la autora y directora: qué significa crecer como mujer en una sociedad que impone sus reglas, cómo se conserva un país después de dejarlo atrás y qué puede hacer una imagen frente a aquello que limita una vida.

La selección comienza con Our Uniform, de la cineasta iraní Yegane Moghaddam, quien dibuja directamente sobre las telas y los pliegues de un uniforme escolar para recordar los años en que aprendió lo que significaba ser considerada, antes que muchas otras cosas, «mujer». La ropa que alguna vez disciplinó su cuerpo se convierte en soporte de su memoria. El cortometraje ganó el premio Jean-Luc Xiberras a la primera obra en el Festival de Annecy y fue nominado al Óscar a mejor cortometraje de animación.
La infancia también es el punto de partida de End of Summer, de Tara Attarzadeh, animadora nacida en Shiraz y formada en la Universidad de Teherán. Una niña juega en un columpio sobre el techo de su casa hasta que la cuerda se rompe. Aburrida, imagina que vuela junto a una bandada de palomas sobre la ciudad. Cuando vuelve a la realidad, las aves se transforman en aviones de guerra. En pocos minutos, la libertad de la imaginación infantil se enfrenta a una violencia que irrumpe desde el cielo.
En The Soloists, la resistencia adopta un tono de comedia. Realizado en Gobelins por Mehrnaz Abdollahinia, Feben Elias Woldehawariat, Razahk Issaka, Celeste Jamneck y Yi Liu, el cortometraje presenta un pueblo gobernado por leyes absurdas: las mujeres no pueden cantar libremente y hasta tener un perro está prohibido. La relación con Satrapi es directa: la artista presta su voz a uno de los personajes y Abdollahinia, cineasta iraní integrante del equipo, la ha reconocido como una de sus mentoras. Frente a las prohibiciones, las protagonistas encuentran en el canto colectivo una forma de resistencia.
En Noon, the Bread from Tehran, Roshanak Roshan, nacida en Irán y radicada en Francia desde 2007, reconstruye Teherán a través de algo tan cotidiano como el pan. Sus sabores, texturas y recuerdos acompañan la vida de Shirin, cuya historia personal se entrelaza con la del país. La ciudad permanece así en el cuerpo y la memoria, incluso cuando se vive lejos de ella.
La cineasta iraní Sarah Saidan, radicada en Francia, aborda las restricciones que enfrentan las mujeres en el deporte en Beach Flags. Vida, una joven salvavidas iraní, entrena para representar a su país en una competición internacional en Australia. La llegada de otra atleta amenaza su oportunidad de participar, pero lo que comienza como una rivalidad termina revelando que ambas compiten dentro de un sistema que limita sus posibilidades.
En À cœur perdu, Saidan lleva el desarraigo al terreno de lo fantástico. Omid vive en Francia con su familia cuando, una noche, es apuñalado en el pecho. Sobrevive, pero los médicos descubren algo insólito: no tiene corazón. La pregunta que plantea la película es tan fantástica como precisa: ¿lo habrá dejado en Irán? La ausencia física se convierte en una imagen del exilio, como si abandonar un país también significara dejar atrás una parte de uno mismo.
Por último, Red Dress. No Straps., de la cineasta británico-iraní Maryam Mohajer, regresa al Teherán de 1985, durante la guerra entre Irán e Irak. Mientras la escuela y el contexto político marcan la vida cotidiana de Marmar, la niña espera con impaciencia que su abuela termine un vestido inspirado en una estrella del pop estadounidense. Tiene que ser rojo y, sobre todo, sin tirantes. A partir de ese deseo, aparentemente sencillo, el cortometraje entrelaza la guerra, la cultura popular y la posibilidad de decidir sobre la propia apariencia.
En conjunto, las siete películas recorren distintos territorios y experiencias: de Teherán a París y Londres, de la infancia al exilio, del uniforme escolar al vestido deseado. Sus protagonistas corren, cantan, recuerdan e imaginan, incluso cuando las normas buscan decidir por ellas.

Persepolis demostró que una historia personal podía cuestionar la historia oficial y que dibujarse a una misma también era una forma de reclamar el derecho a contar la propia vida. Con su obra, Satrapi contribuyó a ampliar la representación de Irán más allá de las imágenes con las que suele identificarse al país y abrió un espacio para que las experiencias de las mujeres iraníes llegaran a lectores de distintas partes del mundo.
Por su parte, las historias de este especial comparten una pregunta: ¿cómo se conquistan y se defienden las libertades que otros pretenden limitar? La respuesta aparece en gestos cotidianos: vestirse como se quiere, cantar, competir, migrar, recordar o contar la propia historia. Decisiones que pueden parecer pequeñas, pero que adquieren otra dimensión cuando se convierten en experiencias compartidas.
Satrapi hizo del dibujo una herramienta para contar esas experiencias. En Bogoshorts, siete cortometrajes retoman esa posibilidad: dibujar para conservar la memoria, cuestionar las imposiciones y defender la libertad. El programa Volviendo a Persépolis sin Marjane Satrapi: Un homenaje a quien dibujó la libertad se proyectará en el marco de Bogoshorts 2026, que se celebrará del 1 al 8 de diciembre en Bogotá, Colombia.