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Los Calladitos: «La conexión con nuestro trabajo nace de las emociones»

La dupla mexicana rememora el camino que los ha llevado del trazo mural a la animación, al tiempo que sueña con la amplia gama de posibilidades que ofrece esta expresión artística.

13 de octubre de 2026
Por Viridiana Torres
Los Calladitos: «La conexión con nuestro trabajo nace de las emociones»
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El nombre artístico de la mancuerna integrada por Ariadna Galaz y Jorge Peralta, Los Calladitos, alude al silencio. Quizá por ello, resulta irónico que su obra acumule tanto tiempo haciendo ruido, primero en los muros de distintas partes del mundo y ahora en las pantallas con su inminente salto a la animación. Un viaje que comienza en Morelia 2026 con el estreno mundial de Puc Puc y que promete extenderse todavía más con el desarrollo de tres obras, incluyendo un largometraje.

El éxito no es casualidad, sino resultado de una propuesta que nace de la exploración de lo comunitario, lo espiritual y lo mágico desde una mirada profundamente latinoamericana. Algo que ha generado una profunda conexión con diversas comunidades y que ha propiciado un diálogo visual que rescata la memoria, la identidad y las raíces culturales.

Todo esto, no está de más decirlo, con un trabajo dotado de un lenguaje poético y onírico que mezcla elementos del surrealismo, la naturaleza y lo cotidiano para crear imágenes cargadas de simbolismo y emoción. Y claro, protagonizado por un catálogo de personajes fascinantes que ascienden como un potente reflejo de nosotros mismos.

Radix conversó con Ariadna Galaz y Jorge Peralta, mejor conocidos por todos como Los Calladitos, en la víspera del Festival Internacional de Cine de Morelia. La dupla mexicana rememora el camino que los ha llevado del trazo mural a la animación, al tiempo que sueña con la amplia gama de posibilidades que ofrece esta expresión artística.

 

¿A qué atribuyen la conexión del público con su trabajo pictórico, tanto en el lienzo como en el mural?

Creemos que la conexión con nuestro trabajo nace de las emociones y de algo que compartimos como seres humanos.

A lo largo de estos años, muchas personas se nos han acercado para contarnos que nuestras imágenes les recuerdan a su infancia, a sus raíces o a esa relación tan profunda que tenemos con la naturaleza. Algo que nos parece muy bonito es que, aunque nuestros personajes no necesariamente representan símbolos reconocibles de nuestra cultura, muchas personas encuentran en ellos una identidad profundamente latinoamericana.

También nos han compartido que nuestras imágenes les transmiten tranquilidad, nostalgia, ternura y cierta espiritualidad. Quizá porque nuestros personajes, aunque habitan mundos fantásticos, experimentan emociones muy humanas, como la soledad, el amor o la necesidad de pertenecer.

Nos gusta pensar que nuestro trabajo invita a detenerse un momento, a mirar hacia dentro y a recordar que formamos parte de algo mucho más grande que nosotros mismos, algo que está profundamente conectado con la naturaleza.

Creemos que esa conexión sucede porque, más allá de contar nuestras propias historias, dejamos espacio para que cada persona encuentre algo de sí misma en ellas.

Puc Puc Los Calladitos Ari Galaz Jorge Peralta México Cortometraje Animación

 

¿De todos los personajes que integran su universo, por qué empezar este nuevo recorrido en animación con Puc?

Nos emocionaba mucho comenzar este recorrido con Puc porque es uno de los personajes más curiosos de nuestro universo. Tiene algo de niño pequeño, esa necesidad de descubrir el mundo, de explorar, divertirse y maravillarse con las cosas más sencillas, siempre desde la inocencia.

De alguna manera, sentimos que nosotros también estamos atravesando esa etapa como directores. Puc Puc es nuestro primer cortometraje animado y, durante su realización, nos hemos sentido como dos niños descubriendo un mundo nuevo, aprendiendo a contar historias a través del movimiento y explorando todas las posibilidades que nos ofrece este lenguaje.

También nos gusta pensar que nuestros proyectos irán creciendo junto con nosotros. Quizá con Carmín nos encontraremos en una especie de adolescencia como directores, con más herramientas y experiencia, y esperamos que, para Bolla, nuestro primer largometraje, hayamos alcanzado una mayor madurez cinematográfica.

Además, Puc es un personaje que ha aparecido recurrentemente en nuestros murales a lo largo de los años. Siempre estaba ahí, explorando distintos escenarios, y en algún momento sentimos que, si aparecía tantas veces, quizá era porque tenía una historia más grande que contar.

Nos pareció también una historia muy amable para acercar nuestro universo a la animación, una puerta de entrada tanto para los niños como para los adultos. Y qué mejor manera de comenzar este camino que acompañados de un personaje que, al igual que nosotros, está descubriendo el mundo por primera vez.

 

¿Cómo fue el proceso de construir la historia de Puc Puc? ¿Qué temas o inquietudes querían explorar a través de este personaje?

La historia de Puc Puc comenzó a construirse a partir de imágenes poéticas. Primero imaginamos el mundo que habitaba Puc, una isla cubierta de hongos gigantes, y poco a poco fuimos descubriendo a los personajes que lo acompañarían, como Goyo, su figura paterna; Chofis, su mejor amiga; y Momu, la guardiana silenciosa del océano. Fue un proceso muy intuitivo, en el que las imágenes nos fueron revelando la historia que queríamos contar.

Conforme avanzábamos, comenzamos a reconocer los temas que estaban presentes en ella. Desde nuestros inicios, la naturaleza y nuestra relación con ella han sido fundamentales en nuestro trabajo. Nos interesa reflexionar sobre la conexión que compartimos con otros seres vivos y sobre cómo, como humanidad, nos hemos ido desconectando de nuestro entorno.

Para nosotros era importante que la naturaleza no fuera solamente el escenario de la aventura, sino que tuviera una presencia viva dentro de la narración. En Puc Puc, las plantas y los hongos también son personajes: se mueven, reaccionan y responden al desequilibrio de su entorno.

Queríamos transmitir esa idea de que la naturaleza posee sus propios ciclos, una memoria y una conciencia de la que también formamos parte.

En el fondo, Puc Puc es la primera gran aventura de un niño pequeño que sale de casa para descubrir el mundo. Su curiosidad lo lleva a encontrarse con algo mucho más grande que él, algo sublime que transforma su manera de mirar y comprender lo que lo rodea. Es un viaje que lo lleva de la inocencia a una conciencia más profunda sobre el cuidado y el equilibrio de la vida.

Nos interesaba contar esta historia de la manera más sencilla y sensible posible, para que pudiera dialogar tanto con niños como con adultos, sin necesidad de dar una lección sobre el cuidado ambiental. Queríamos que ese despertar sucediera desde el asombro, porque creemos que, para cuidar algo, primero necesitamos reconocer que somos parte de ello.

Puc Puc Los Calladitos Ari Galaz Jorge Peralta México Cortometraje Animación

 

¿Qué tan desafiante ha sido la transición a esta nueva expresión artística, tanto en lo artístico como en lo narrativo?

Uno de los mayores desafíos fue entender que, para seguir expandiendo nuestro universo, necesitábamos abrirlo a otras miradas y aprender a construirlo junto a otros creativos.

Durante más de diez años desarrollamos este universo a través de la pintura y el muralismo. Teníamos muchos personajes, escenarios e historias que convivían en nuestra imaginación, pero también muchas ideas sueltas que todavía no lográbamos conectar dentro de una misma narrativa. Sabíamos que todos estos seres habitaban un mismo mundo, aunque sus historias sucedieran en distintas temporalidades, pero aún nos faltaba comprender cómo se relacionaban entre sí.

Como artistas visuales, estábamos acostumbrados a trabajar de una manera mucho más intuitiva y libre, en la que una imagen podía contener muchas historias sin necesidad de explicarlas todas. Sin embargo, al entrar al cine descubrimos que necesitábamos darles una estructura, entender las motivaciones de nuestros personajes y encontrar una manera de contar sus historias a través del tiempo.

En ese proceso fue fundamental encontrarnos con nuestros productores, Ana Cruz y Cha Azcuaga, quienes nos acompañaron durante el desarrollo del proyecto. Su experiencia y mirada nos ayudaron a cuestionar algunas decisiones, encontrar mayor claridad en nuestras ideas y comprender mejor las posibilidades del lenguaje cinematográfico.

Curiosamente, al comenzar a desarrollar Puc Puc, no solo estábamos aprendiendo a dirigir nuestro primer cortometraje, sino que también estábamos descubriendo y entendiendo con mayor profundidad el universo que llevábamos tantos años construyendo.

Ese ha sido uno de los aprendizajes más importantes: comprender que compartir nuestro mundo con otros artistas no significa perder nuestra esencia, sino permitir que crezca y se transforme a través de nuevas sensibilidades y conocimientos.

 

El silencio parece ocupar un lugar importante en la identidad de Los Calladitos y en la propuesta de Puc Puc. ¿Qué posibilidades narrativas les ofrece contar una historia desde la contemplación y el lenguaje visual por encima de las palabras?

Desde el principio imaginamos Puc Puc como una historia sin diálogos. Tiene mucho que ver con nuestra propia identidad como Los Calladitos y con la manera en que hemos entendido nuestro trabajo durante todos estos años.

Siempre hemos creído que una imagen no necesita explicarse demasiado. Nos gusta dejar que el espectador se acerque a ella, la contemple y encuentre sus propias emociones e interpretaciones, sin necesidad de decirle qué tiene que sentir o qué mensaje debe llevarse.

También estábamos un poco cansados de los discursos, de esa necesidad constante de explicar, enseñar o transmitir una moraleja. Vivimos en un mundo lleno de ruido, donde pareciera que todos tenemos algo que decir, pero cada vez encontramos menos espacios para guardar silencio, escucharnos y descubrir lo que realmente sentimos.

Curiosamente, durante el desarrollo del cortometraje hubo momentos en los que nos sugirieron incorporar diálogos para que la historia se entendiera mejor. Incluso llegamos a cuestionarnos si eran necesarios, pero, a mitad del camino, decidimos regresar a nuestra esencia y confiar en el lenguaje que habíamos construido durante tantos años.

Sentíamos que las imágenes, la música, el sonido y la animación ya estaban contando lo que necesitábamos transmitir. Las palabras, más que aportar algo, nos sobraban.

Para nosotros, el silencio no significa ausencia de narrativa, sino la posibilidad de contar desde otro lugar, de permitir que un gesto, una mirada, un movimiento o incluso una pausa puedan expresar algo que a veces resulta difícil poner en palabras.

Nos gustaría que Puc Puc fuera también una invitación a detenernos. Que durante diez minutos el espectador pueda alejarse un poco del ruido exterior, contemplar las imágenes y conectar con sus propias emociones. No buscamos decirle qué pensar, sino ofrecerle un espacio para sentir.

Puc Puc Los Calladitos Ari Galaz Jorge Peralta México Cortometraje Animación

 

¿Cómo ha sido el proceso de trabajar con un equipo de animación y compartir con otros artistas la responsabilidad de dar vida a un universo que durante años han construido con sus propias manos?

Ha sido una de las experiencias más bonitas y emocionantes de todo este proceso. Durante más de diez años, Jorge y yo construimos este universo con nuestras propias manos, imaginando a sus personajes, dándoles una personalidad y viéndolos crecer a través de nuestras pinturas y murales.

Recuerdo que, cuando vimos las primeras pruebas de animación de Puc, yo no podía evitar llorar de emoción. Sentía que estábamos viendo caminar por primera vez a un hijo que habíamos cuidado y acompañado durante tantos años. De pronto, ese pequeño ser que siempre había existido en nuestra imaginación estaba vivo, podía moverse, expresarse y tener una presencia propia.

Pero también hubo algo que nos pareció fascinante: descubrir cómo otros artistas interpretaban a nuestros personajes. Nosotros teníamos una imagen muy clara de quién era Puc, de cómo se comportaba y de su personalidad, pero, al compartirlo con los animadores, comenzaron a aparecer gestos, movimientos y expresiones que quizá nunca habíamos imaginado.

Creo que ahí entendimos algo muy bonito del trabajo colectivo: que una obra puede enriquecerse cuando deja de ser solamente la visión de dos personas y se convierte en el encuentro de muchas sensibilidades, experiencias y maneras de mirar el mundo.

Más que sentir que estábamos entregando nuestro universo a otras manos, sentimos que estábamos invitando a otros artistas a habitarlo con nosotros. Y ver cómo cada uno aportaba algo de sí mismo para darle vida ha sido uno de los regalos más grandes que nos ha dejado la animación.

 

¿Cuál es su sensación de estrenar el corto en un espacio de primer nivel como es el FICM?

Estrenar Puc Puc en el Festival Internacional de Cine de Morelia es, literalmente, un sueño hecho realidad. Desde que comenzamos a trabajar en este cortometraje, soñábamos con que su primera proyección fuera en Morelia, así que, cuando recibimos la noticia de nuestra selección, lloramos, gritamos y nos abrazamos de felicidad. Todavía nos cuesta un poco creer que esté sucediendo.

Para nosotros, este estreno representa el cierre de una etapa muy importante, llena de aprendizajes, desafíos y emociones, pero también el comienzo de un nuevo camino como artistas y directores de animación.

Durante más de diez años hemos compartido nuestro universo a través de pinturas y murales, pero ahora tenemos la oportunidad de presentarlo desde un lenguaje completamente distinto, donde nuestros personajes finalmente pueden moverse, sentir y contar sus propias historias.

Nos emociona muchísimo pensar que pronto podremos sentarnos en una sala de cine junto a nuestras familias, nuestros amigos, los calladitos y calladitas que nos han acompañado durante tantos años y personas que conocerán nuestro trabajo por primera vez.

Sentimos una enorme gratitud por esta oportunidad y, sobre todo, una alegría muy profunda de poder compartir algo que hemos creado con tanto amor. Qué mejor manera de empezar este primer capítulo que en un festival que admiramos tanto y que, de alguna manera, también marca el inicio de todo lo que soñamos construir con la animación.

Puc Puc Los Calladitos Ari Galaz Jorge Peralta México Cortometraje Animación

 

¿Cuál es el estatus de sus proyectos?

Actualmente estamos desarrollando varios proyectos que nos emocionan muchísimo y que forman parte de esta nueva etapa de Los Calladitos dentro de la animación.

Uno de ellos es Carmín, que cuenta la historia de una pequeña niña mitad humana y mitad coyote. Es una historia muy íntima sobre la identidad, la memoria y la hermandad, que explora los vínculos que nos unen con nuestras raíces y con quienes nos rodean. Este proyecto ha recibido reconocimientos y apoyos muy importantes para nosotros, como el premio Shortway de Pixelatl 2025 y el apoyo a la escritura de guion para mujeres de IMCINE. Actualmente continuamos trabajando en su desarrollo y también hemos explorado la posibilidad de llevar esta historia al formato de libro álbum.

Por otro lado, estamos desarrollando Bolla, nuestro primer largometraje animado. Es quizá uno de nuestros proyectos más ambiciosos hasta ahora, tanto por su dimensión narrativa como por los temas que queremos explorar. A través de Bolla, una cuidadora hecha de tierra y barro, queremos hablar sobre el paso del tiempo, el miedo al cambio, la memoria y lo que realmente significa cuidar de otros. Actualmente nos encontramos trabajando en el desarrollo de su historia y estructura narrativa.

También tenemos Abuelito, un proyecto que estamos explorando por ahora desde la narrativa gráfica y cuya historia hemos desarrollado en parte gracias a nuestra selección para La Casa del Autor, en Zapopan. Es un personaje muy especial dentro de nuestro universo, cuya historia nos permite acercarnos a temas como la transformación, la memoria y los ciclos de la vida.

Nos emociona mucho pensar que Puc Puc es apenas el comienzo de este recorrido. Tenemos muchas historias que queremos compartir y esperamos seguir encontrando las formas y los caminos para darles vida.

 

¿Cómo imaginan la relación entre sus distintos proyectos animados y de qué manera esperan que cada historia contribuya a ampliar la mitología de Los Calladitos?

Nos gusta imaginar nuestro universo como un mundo vivo, donde muchas historias están sucediendo al mismo tiempo, aunque no necesariamente las estemos contando en orden cronológico.

Actualmente estamos desarrollando cuatro historias: Puc Puc, Carmín, Bolla y Abuelito. Cada una tiene sus propios personajes, conflictos y búsquedas, y queremos que puedan disfrutarse de manera independiente. Sin embargo, todas forman parte de una misma línea temporal, donde algunos acontecimientos suceden simultáneamente, mientras que otros ocurren antes o después. Esto permite que, en ciertos momentos, nuestros personajes se encuentren y sus caminos se crucen.

También nos interesa que cada historia explore distintas emociones y etapas de la existencia. En Puc Puc hablamos de la infancia, del asombro y del despertar de nuestra conciencia frente a la naturaleza. Carmín se acerca a la identidad, la memoria y los vínculos que construimos con otros, mientras que Bolla explora una etapa más madura, relacionada con el cuidado, la transformación y la aceptación de los cambios. Abuelito, por su parte, explora la vejez y la memoria.

Creemos que cada personaje nos permite descubrir una parte distinta de este universo y de su mitología. No buscamos explicarlo todo desde una sola historia, sino permitir que el espectador lo vaya conociendo poco a poco, a través de distintas miradas y experiencias.

Nos emociona pensar que alguien pueda conocer primero a Puc y, años después, encontrárselo nuevamente en otra historia, quizá desde una perspectiva completamente diferente. Que cada proyecto pueda abrir nuevas preguntas, revelar pequeñas conexiones y ampliar la manera en que entendemos este mundo.

Al final, aunque nuestros personajes vivan aventuras distintas, todos comparten algo esencial: la búsqueda de su lugar en el mundo y la comprensión de que formamos parte de algo mucho más grande que nosotros mismos.

Bolla Calladitos Ariadna Galaz Jorge Peralta México

 

¿Consideran la realización de historias más allá de este universo?

¡Por supuesto! Aunque tenemos un cariño muy especial por el universo de Los Calladitos y sentimos que todavía hay muchísimas historias por descubrir dentro de él, también nos emociona la posibilidad de explorar otros mundos, personajes y estilos visuales.

Creemos que parte de nuestro crecimiento como directores de animación consiste precisamente en aprender a adaptarnos a distintas historias, encontrar nuevas maneras de narrar y explorar lenguajes que quizá nos lleven fuera de nuestra zona de confort.

Nos interesa pensar en la animación como un territorio lleno de posibilidades, donde podemos seguir experimentando, aprendiendo y colaborando con otros artistas y creadores.

Por ahora estamos muy emocionados con las historias que estamos desarrollando dentro de nuestro universo, pero definitivamente no queremos limitarnos a él. Nos gustaría que cada nuevo proyecto también fuera una oportunidad para descubrir algo distinto de nosotros mismos como narradores.

 

Mirando hacia el futuro, ¿qué lugar esperan que ocupe la animación dentro de Los Calladitos?

Para nosotros, la animación representa una nueva manera de expandir nuestro universo, pero también uno de los retos creativos más emocionantes que hemos asumido como artistas.

Ari y yo hemos sido apasionados del dibujo y la animación desde que éramos niños, y ahora tener la oportunidad de contar nuestras propias historias a través del movimiento es algo que nos emociona profundamente. Nos interesa seguir explorando las posibilidades de este lenguaje, experimentar con los colores, los trazos y las técnicas, y encontrar maneras cada vez más sensibles y directas de transmitir nuestras ideas y emociones.

También tenemos el deseo de contribuir al crecimiento de la animación mexicana. Creemos que en nuestro país existe un enorme talento creativo y nos gustaría formar parte de una generación de artistas que siga abriendo caminos, creando historias con identidad propia y demostrando que la animación mexicana puede alcanzar grandes niveles artísticos y técnicos a escala internacional.

Si pensamos en Los Calladitos dentro de diez años, nos imaginamos desarrollando nuevos cortometrajes, quizá varios largometrajes y explorando historias que hoy ni siquiera hemos imaginado. Pero también nos vemos continuando con el muralismo y la pintura, buscando nuevas técnicas, formatos y maneras de relacionarnos con el espacio y las personas.

No sentimos que tengamos que elegir entre una disciplina y otra. Al contrario, creemos que todas pueden dialogar y enriquecerse entre sí.

Al final, pensamos que ser artistas significa estar en una búsqueda constante. Nunca dejamos de aprender, de cuestionar lo que hacemos ni de querer ir un poco más allá de nuestras propias posibilidades. Y quizá eso es lo que más nos emociona del futuro: saber que todavía tenemos muchísimo por descubrir, por aprender y por contar.

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