Crítica: Porque Hoje é Sábado
En un mundo vertiginoso que no se detiene ante nada ni nadie, el arte emerge como un poderoso consuelo
24 de marzo de 2026Por Viridiana Torres
La ONU estipula que cada día las mujeres de todo el mundo dedican 16 mil millones de horas al trabajo no remunerado del hogar y que, en promedio, realizan 2,5 veces más horas diarias en esta labor que los hombres. Las consecuencias incluyen falta de tiempo, potencial perdido, estrés y la denominada penalización maternal, pero lo más grave es que el problema está tan normalizado que nunca ha sido plenamente cuestionado. Ahora, el dilema es abordado con un aura de trágica belleza por Alice Eça Guimarães en Porque Hoje é Sábado.
Tal como adelanta el título, el cortometraje se desarrolla en un sábado como cualquier otro. Es así como conocemos a una mujer ansiosa por aprovechar el día de descanso para regalarse el tiempo necesario para realizar actividades que la satisfagan como persona. Sus anhelos se vienen abajo porque cada una de sus ideas es interrumpida por las distintas tareas domésticas que parecen privarla no del reposo o el esparcimiento, sino de su derecho a vivir.

La cineasta profundiza en esta problemática desde un doble enfoque que deambula entre lo evidente y lo poético. En el primer caso, mediante un marcado contraste con la pareja de la protagonista, un individuo que rehúye de las responsabilidades de un hogar que también es suyo y cuyas apariciones lo muestran en situaciones de descanso u ocio. En el segundo, con una representación interior de la fémina que emerge ante cada promesa de satisfacción personal, pero que se difumina de manera cada vez más dolorosa tras las oportunidades perdidas. En esta suerte de plano astral, también figuran una serie de responsabilidades que son absorbidas por el personaje central para acaparar toda su atención.
Esta representación de la esencia interna aumenta su potencia simbólica con el uso de elementos como la música, cuya reiteración de sonidos plasma la creciente exasperación de un ciclo sin fin. También los colores, con la mujer habitando en un mundo predominantemente gris que solo se intensifica en sus tonalidades ante la ilusión del tiempo para sí misma. Nada de esto debe confundirse con una falta de amor hacia los suyos, pues más bien es una forma de exaltar el camino hacia la pérdida de la identidad.

El planteamiento es clave para que una historia altamente feminista alcance un carácter netamente universal. En un mundo aquejado por tantas crisis políticas, económicas y humanitarias, la falta de descanso podría verse como un problema menor, pero es imposible permanecer indiferente ante los síntomas que demuestran lo contrario: alienación, hastío, desesperación… Una realidad que, a su vez, contribuye al malestar generalizado y a la creciente indiferencia ante otros percances que nos afectan a todos.
Como la protagonista, cuyo viaje de la ilusión a la desesperación concluye en un final trágico en lo narrativo, pero hermoso en su ejecución: una profunda manifestación de la maestría que caracteriza a la cineasta portuguesa, quien es capaz de convertir un problema cotidiano en una experiencia lírica, invitando al público a contemplar la belleza incluso en medio de la devastación, pero sin sacrificar nunca el carácter reflexivo de su pieza.
Al respecto, Alice Eça Guimarães nunca busca plantear soluciones. Su intención, más bien, es aprovechar Porque Hoje é Sábado para sacar a la luz un problema que nos concierne a todos, sin perder la oportunidad de manifestar su comprensión hacia todas aquellas personas incapaces de encontrar la paz. En un mundo vertiginoso que no se detiene ante nada ni nadie, el arte emerge como un poderoso consuelo.

Ficha técnica
- Título Porque Hoje é Sábado
- Dirección Alice Eça Guimarães
- País Portugal, España, Francia
- Año 2025
- Técnica 2D
- Voces Sin diálogos