Gilbert: Un viaje improbable que comenzó en un taller y llegó a la temporada de premios
Una odisea de creatividad que confirma el talento de la animación emergente.
11 de febrero de 2026Por Viridiana Torres
A veces, las obras audiovisuales nacen dos veces: primero como una intuición creativa y después cuando son una realidad. Tal es el caso de Gilbert, cortometraje dirigido por Arturo Lacal, Álex Salu y Jordi Jiménez.
Las bases del proyecto se remontan a un curso de stop motion para personas en situación de desempleo. Fue en este espacio de encuentro donde coincidieron los tres creativos, quienes comenzaron a trabajar juntos en Haiku, una pieza cut-out nacida para saciar una necesidad artística y que terminó siendo el germen de una de las historias de éxito más curiosas de la animación española e iberoamericana. Y es que la experiencia no solo funcionó creativamente, sino que dejó la sensación compartida de que había algo más que explorar. Tras presentar una idea a un curso de producción y dejarla reposar durante meses, decidieron emprender el viaje completo que terminaría convirtiéndose en Gilbert.
“La primera semilla fue un relato de Jordi en el que una persona secuestraba la ‘alegría’”, nos explica la tercia en entrevista. A partir de ahí, la historia fue creciendo de manera orgánica: un mundo construido en islas, un cartero que se niega a repartir sus cartas y un fiscornio como elemento central de una narrativa sin diálogos donde la música asciende como protagonista. El tono visual también emergió de forma natural, combinando el humor gráfico del propio Jordi, el trabajo de ilustración y dirección de arte de Álex y la escritura y animación de Arturo. El proceso artesanal en mesa multiplano, sumado a la iluminación de Sergio Santana y al diseño sonoro de César Martínez, terminó de consolidar una identidad sólida, marcada y coherente.

Alianzas que cambian el rumbo
Pero si Gilbert habla de amistad en pantalla, también la encarna fuera de ella. El proyecto llegó a Agencia Freak en 2021 con fines de distribución, donde la cofundadora Mónica Gallego detectó su potencial internacional: una duración estratégica, la ausencia de diálogos que facilitaba su circulación global y una historia tan entrañable como universal, capaz de conectar con públicos adultos e infantiles.
Tras su selección en el Shanghai International Film Festival 2024, Freak decidió dar un paso más allá al acompañar al equipo no solo como distribuidora, sino también como productora. Un salto que marcó un punto de inflexión para la agencia y la obra.
Con más de 25 años de experiencia diseñando estrategias en festivales, Agencia Freak aplicó sus conocimientos desde dentro del proceso. Así lo enfatiza Mónica al explicar que “la distribución ha sido clave para ser incluidos entre los 15 cortometrajes de animación mejor puntuados de este año gracias al palmarés de la película”. Así lo confirma la nominación al Goya, pero también un recorrido internacional de más de 60 selecciones en los cinco continentes. Hitos que han afianzado a Gilbert como una historia de éxito que aún tiene mucho por dar.

Un viaje que apenas empieza
Los directores de Gilbert consideran que la animación española está en “un momento ascendente” por la diversidad de técnicas y públicos, y porque “hay mucha gente que propone cosas muy interesantes”. A pesar de esto, no son indiferentes a “la sensación de que hay mucho potencial que no tiene espacio para hacerse realidad”. Una situación que impacta de lleno en el stop motion, donde “necesitamos más productoras que nos apoyen. La verdad es que, si hay más apoyo, el futuro parece bonito”.
Gilbert, nacido de una peculiar alianza entre un inusual equipo emergente y una empresa consolidada en la distribución, sugiere que la creación de nuevos modelos es posible. No solo por los éxitos cosechados hasta ahora, sino por lo que la semilla podría germinar.
Para los tres realizadores, la experiencia no ha hecho más que reforzar su pasión por la animación. Así lo confirman tras afirmar que “hemos disfrutado, hemos crecido, hemos conocido gente de la animación y ya estamos trabajando en un nuevo proyecto”.
Por su parte, Mónica Gallego reconoce que “para Agencia Freak está siendo una experiencia novedosa, muy emocionante, también agotadora”. Aunque la distribuidora convertida en productora prefiere no precipitarse en relación a sus próximos planes, es muy consciente del valor que este paso supone en su carrera y en su vida.
“Gilbert ha sido un regalo para mí”, explica. “Lo mejor de Gilbert es el metarrelato detrás de la historia, ya que mientras los directores creaban con cartulina, papel, acetato y alambres la historia de amistad entre Gilbert y Sullivan, la de ellos mismos se iba afianzando. Después me sumé yo, me acogieron y me dieron confianza y libertad para trabajar desde la distribución y la producción con la película, tal y como he considerado más interesante para la misma. Estamos en constante contacto con directores y directoras emergentes, y esto nos permite apoyarles cuando se dan las circunstancias adecuadas”.
Como en la historia relatada, el viaje de Gilbert demuestra que un gesto pequeño siempre puede convertirse en algo mucho más grande. También confirma que cuando el talento emergente encuentra acompañamiento estratégico, la animación no solo crece en pantalla, sino que se fortalece como industria.
