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Crítica: Ainbo: La guerrera del Amazonas

Más que una película sobresaliente, Ainbo: La guerrera del Amazonas se ha ganado el derecho a ser considerada un paso de gigante en la evolución de la industria animada iberoamericana.

4 de mayo de 2022
Por Luis Miguel Cruz
Crítica: Ainbo: La guerrera del Amazonas
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Es un hecho que, si de animación computacional se trata, los gigantes estadounidenses son la punta de lanza. Esto, sin embargo, ha generado la sensación de que sus logros en la técnica son inalcanzables por parte de las industrias en desarrollo, como sería el caso de la iberoamericana. Una falsa premisa que es valientemente desafiada por Ainbo: La guerrera del Amazonas.

La película nos introduce con un pueblo cuya existencia en lo más profundo de la Amazonía es aquejada por una presunta maldición. Nadie, ni siquiera los grandes líderes, tienen una solución a la crisis. Nadie salvo Ainbo, una joven que además dice contar con el respaldo de dos alocados espíritus guía. El problema es que nadie cree en ella, producto de su alocada personalidad, pero sobre todo de su misterioso pasado, lo que la obligará a emprender la peligrosa aventura por sí sola.

Decir que la película dirigida por José Zelada y realizada por Tunche Films tiene todo lo necesario para ser un parteaguas en la animación peruana y de todo el bloque es quedarse corto. Estamos ante una película redonda en todos los sentidos. Para ello adopta claramente un modelo Disney, una decisión que será vista con recelo por algunos, pero que es tan bien ejecutada que no es del todo negativa, pues no impide la búsqueda y la construcción de su propia esencia.

En terreno el narrativo, se trata de una historia dotada de los valores más primarios, aunque no por ello menos relevantes, que caracterizan al cine animado familiar: la amistad, el valor, la lealtad, la búsqueda de uno mismo… Estas bases son reforzadas por una serie de numerosos mensajes. Los más fáciles de identificar son los medioambientales, que se evidencian desde el principio, pero se manifiestan de lleno hacia el segundo acto con la introducción de un personaje decisivo. Más sutiles en su desarrollo, pero igual de trascendentes son los sociales, con una maldición sustentada en la ambición humana, pero también en el rechazo al prójimo. Un tratamiento fundamental para un mundo tan afectado por el racismo, la xenofobia y muchos otros conflictos suscitados de la intolerancia entre grupos distintos.

Tampoco nos olvidemos de los elementos culturales. En una industria que apunta cada vez más a la universalidad, es común que muchas historias se limiten a la exploración superficial de las zonas que plasman en pantalla. No es el caso de Ainbo, que está empapada de mitología propia de la selva tropical. No sólo con los nombres, sino con la exaltación de las respectivas cualidades de cada uno de estos seres e incluso con diseños fidedignos a la tradición. Es, en otras palabras, una ventana abierta a la tradición iberoamericana.

Es, además, una historia valiente que si bien apunta primordialmente al terreno familiar, no duda en incluir elementos espeluznantes y oscuros, casi todos relacionados con el villano. Cuenta además con temas maduros, como la envidia y sobre todo la muerte, que afectan directamente al personaje central. Estas propiedades dejan una cinta disfrutable para las audiencias de todas las edades, pero no evitan que se torne predecible por momentos, ni que algunos arcos secundarios luzcan innecesarios. No son errores fatales, pero sí que afectan la fluidez de las acciones.

En el aspecto técnico, Ainbo es simplemente sobresaliente. Su calidad puede apreciarse en pilares como el diseño, las texturas y el movimiento, y trasciende hasta territorio más complejos como la iluminación y los efectos visuales de agua, fuego y humo. El reto se acentúa por la naturaleza del entorno, que obliga a la protagonista a realizar movimientos poco comunes y que resulta en una gran cantidad de elementos simultáneos en pantalla. Logros que en buena parte son posibles por la experiencia de Tunche Films en el terreno de los VFX, pero que de cualquier modo dejan claro que la industria iberoamericana está lista para dar el salto de calidad en la animación computacional.

Sobresaliente en todos los sentidos, aunque con algunos ligeros fallos, Ainbo: La guerrera del Amazones se ha ganado con creces a ser vista  como algo más que una gran película. Es, más bien, un paso de gigante en la evolución de nuestra industria animada.