¿Cómo hacer animación con fluidos corporales? Con Alicia Núñez Puerto
La directora, quien usó sangre menstrual en su corto One-Way Cycle, considera indispensable que la obra "te llegue de verdad al corazón. Que te importe tanto, que te arrastre a hacerlo”.
9 de marzo de 2026Por Viridiana Torres
La utilización de fluidos corporales para la creación artística no es algo nuevo. Sin embargo, muchas de las obras concebidas con estos materiales son de manufactura individual, como es el caso de la pintura y la escultura. Más inusual es la creación colectiva, como ocurre en la animación, cuyos realizadores no solo deben enfrentar la estigmatización del público, sino también las dudas e inquietudes surgidas de sus propios equipos de producción. Algo que para nada intimidó a Alicia Núñez Puerto durante la realización de su cortometraje One-Way Cycle.
“¿Por qué creamos?”, plantea la cineasta cuando le preguntamos sobre las razones que la llevaron a decantarse por este camino. La española lo tiene muy claro: “para hacer preguntas, para traer conversación a la mesa”, y en el caso particular de su obra, para normalizar un tema tan natural, pero a la vez tan tabú, como es el ciclo menstrual.
Una creación de este tipo es toda una declaración de intenciones y por esto “lo primero que te tiene que venir es la idea”, comparte. “Que algo te llegue de verdad al corazón. Que te importe tanto, que te arrastre a hacerlo”. Dicho esto, One-Way Cycle nace de una conversación casual entre la realizadora y una familiar, que desembocó en un curioso giro en la historia de vida: la migración de España a Cuba en busca de un lugar cálido para hacer más llevaderos los dolores menstruales. Fue así como la artista se dio cuenta de que aquí había una historia y, luego de darle algunas vueltas, comprendió toda la fuerza simbólica que esta obtendría con el uso de sangre real.

A pesar de lo innovadora de la idea, Alicia Núñez Puerto era consciente de que el uso de un fluido corporal no sería bien recibido por cualquier artista. Por esto mismo, optó por hablar con cada uno de los integrantes de su equipo antes de iniciar el proceso, abriendo así el camino a uno de los mayores retos de toda la producción.
“No fueron tanto dificultades técnicas como dificultades de cada uno con respecto a poder trabajar con eso”, comparte, al tiempo que enfatiza que “se entiende y hay que respetarlo también”. Esto incluyó dudas iniciales por parte de algunos integrantes del equipo, e incluso en negativas a manipular estos líquidos. Sin embargo, también hubo fascinación en otros miembros, quienes incluso erraron algunas escenas por el carácter hipnótico del fluido. Una situación que trasciende del rodaje a la pantalla.
“Tenemos algunas de las imágenes más bonitas y diferentes”, clama orgullosa la directora. “Es muy poético que la gente vea que [el ciclo menstrual] también puede ser bello”.
En un terreno más personal, comparte que “el poder experimentar la producción de esa manera, todo tan físico, me ha hecho ver cosas sobre mí misma que, si las estaba mirando, las estaba obviando por convención social”.
Radix habló con Alicia Núñez Puerto en la edición 2025 del Festival FPS. La directora de One-Way Cycle comparte a detalle y con mucha frescura su experiencia con el uso de fluidos corporales, concretamente de sangre menstrual, para la realización de una obra animada.