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Crítica: A Menina com os Olhos Ocupados

Una estupenda adaptación del libro homónimo y una amigable pero certera crítica de los usos desmedidos de la tecnología.

12 de marzo de 2024
Por Viridiana Torres
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A Menina com os Olhos Ocupados siempre ha lucido como una anomalía dentro de la trayectoria de André Carrilho.  Un libro ilustrado de corte más bien infantil que resalta en medio de una extensa obra que captura, muchas veces con dureza, a incontables líderes políticos, empresarios y celebridades de todo tipo. Pero si prestamos un poco más de atención, podremos ver que la publicación no es sino una extensión de las preocupaciones del artista, sólo que llevadas a un público más amplio. Y es que como buen ilustrador y caricaturista, el artista siempre ha sobresalido por su mirada crítica. Esa que ha aprovechado por más de tres décadas para capturar los altibajos del mundo que nos rodea, como en este caso sería el uso desmedido de la tecnología desde muy temprana edad. Quizá por eso no sorprenda que el portugués se haya decantado por esta aventura para su regreso a la dirección animada.

La adaptación es sumamente respetuosa con la premisa original. Una niña que atraviesa distintos escenarios, que van de los más sencillos como un puesto de helados o un camino con incontables perros, a los más improbables como una isla habitada por piratas o una nave alienígena. Todos pasan desapercibidos porque su móvil acapara su atención. La fidelidad también se extiende por el plano visual con un diseño tan apegado al material fuente que bien podría decirse que estamos ante páginas en movimiento. A pesar de la franca cercanía, la traslación a la pantalla aprovecha todos los elementos a su alcance para potenciar sus mensajes y hacerse con una esencia muy propia.

A Menina com os Olhos Ocupados The Girl with the Occupied Eyes André Carrilho Portugal cortometraje espacio

La variación más importante viene de la interacción entre la pequeña y el móvil. El libro muestra una chica alienada ante su dispositivo, adictivo pero inerte como cualquier otro objeto; el cortometraje modifica los roles con una niña que intenta despegar sus ojos de la pantalla en numerosas ocasiones, pero que es incapaz de hacerlo ante la reacción de su equipo que la llama cada vez que percibe la amenaza. Una modificación tan sutil que casi parece intrascendente, cuando realmente es decisiva para replantear las intenciones iniciales.

A diferencia del original en que la humanidad, representada por la chica, es causante de su alienación, el filme exime de muchas culpas a su protagonista para transferirlas de lleno a la tecnología, o mejor dicho, a los responsables detrás de ésta, quienes deliberadamente han fomentado una adicción de la que cada vez es más difícil salir. Una variante que puede atribuirse a los más recientes cambios de enfoque en los más recientes debates tecnológicos, que apuntan de lleno a nombres como Mark Zuckerberg y Elon Musk por nombrar algunos. Eso sí, nunca quita parte de la responsabilidad a la sociedad, como deja ver el poderoso inicio en el que el personaje central camina con sus ojos cerrados para finalmente cubrirlos de lleno con sus manos. Una alusión a una humanidad que simplemente se niega a ver.

A Menina com os Olhos Ocupados The Girl with the Occupied Eyes André Carrilho Portugal cortometraje escenario

Visualmente hemos hablado de las similitudes, pero no podemos pasar de largo ante las diferencias. A Menina com os Olhos Ocupados es un lienzo viviente que toma forma ante nosotros. Para ello se apoya completamente en las bases de la acuarela, en el delineado de los trazos, pero sobre todo en la concepción de la obra el abrupto surgimiento de manchas y goteos que van moldeando los distintos mundos que vemos en pantalla. Pero no nos quedemos aquí y llevemos nuestros ojos más allá. O mejor dicho, nuestros oídos.

En una obra que apela con tanta fuerza a la mirada, no podemos sino rendirnos ante el brillante trabajo sonoro del cortometraje. André Carrilho es consciente de que la pequeña titular no es la única con los ojos ocupados, sino que buena parte del público se encuentra en una situación similar. El cineasta, apoyado por el trabajo de Pedro Carvalho y Sara Godinho, obliga a alzar la vista con sonidos hiperrealistas que se manifiestan desde los primerísimos instantes de los créditos iniciales y que remiten de lleno a toda la alegría de un parque. Este apoyo sonoro se manifiesta a lo largo de toda la obra con un catálogo que incluye risas, animales, lluvia e incluso nuestra propia respiración. La anomalía viene, de nueva cuenta, del móvil, con un ruido más bien artificial que contrasta con todos los demás. Todo esto podría verse como un pequeñísimo detalle, cuando realmente es un aspecto fundamental para enriquecer las acciones, capturar nuestra atención y dicho sea de paso, invitarnos a reflexionar sobre lo que nosotros mismos nos estamos perdiendo.

A Menina com os Olhos Ocupados The Girl with the Occupied Eyes André Carrilho Portugal cortometraje elefante

En este mismo campo, no podemos olvidarnos de la banda sonora compuesta por Nuno Costa, que asienta sus pilares en el jazz para luego adaptarse a las distintas necesidades del entorno. El ejemplo más claro se da en el tercer acto que se decanta por música de carnaval, la cual es seguida de un poderoso silencio climático, y finalmente desemboca en una pieza que irradia toda la jovialidad que implica el regresar al mundo real.

A Menina com os Olhos Ocupados es una obra que exige ser vista, disfrutada y reflexionada. Una mirada certera de un problema que aqueja a muchas personas en la actualidad, pero trabajada con nobleza y alegría para que pueda ser disfrutada por todos. Un regreso memorable de André Carrilho al terreno de la animación.

Ficha técnica

  • Título A Menina com os Olhos Ocupados
  • Dirección André Carrilho (Jantar em Lisboa)
  • Año 2024
  • País Portugal
  • Técnica 2D
  • Voces N/D