Animación en transición: estudio revela nuevas dinámicas en Brasil con impacto en Iberoamérica
La investigación demuestra el paso de la colaboración colectiva a carreras individuales en un mercado cada vez más globalizado.
20 de marzo de 2026Por Staff
La expansión del arte animado en Iberoamérica y el mundo ha propiciado el desarrollo de la industria y ha incrementado el interés de las audiencias, pero también ha captado la atención de analistas y académicos. Al respecto, un nuevo estudio realizado por las investigadoras Marta Machado y Adriana Pinto, con apoyo de Spcine (empresa pública de cine y audiovisuales de la Alcaldía de São Paulo) y la Associação Brasileira de Cinema de Animação (ABCA), ofrece una mirada sobre cómo han cambiado las condiciones de trabajo en la animación brasileña en los últimos trece años y por qué estas transformaciones resuenan en Iberoamérica.
A partir de entrevistas realizadas en 2012 y retomadas en 2025 con los mismos profesionales, la investigación muestra una transformación profunda en la forma de trabajar en los estudios de animación: de entornos colaborativos, casi familiares, a un modelo basado en proyectos temporales, portafolio individual y competencia global.
En el pasado, muchos animadores aceptaban salarios bajos a cambio de la posibilidad de participar en proyectos creativos y desarrollar su expresión artística. La identificación con el trabajo y el deseo de permanencia en los estudios funcionaban como una forma de compensación simbólica frente a condiciones laborales frágiles.

Hoy día, ese escenario ha cambiado. Las investigadoras señalan que el antiguo “proyecto de vida” de construir un estudio como iniciativa colectiva ha dado paso a una visión más individualista, en la que los animadores priorizan su portafolio y su proyección internacional por encima del sentido de pertenencia institucional. Con el trabajo por proyecto como norma y la estabilidad convertida en una excepción, se ha generado un mercado de “alianzas temporales” que dificulta la preservación de la memoria técnica y el aprendizaje organizacional.
La expansión del trabajo remoto intensificó este proceso. Los animadores iberoamericanos ahora compiten en un mercado global, donde pueden acceder a mejores oportunidades, pero también enfrentan una mayor presión por rendimiento y disponibilidad constante. Muchos de estos modelos se basan en esquemas de contratación independiente o freelance, en los que los profesionales asumen una parte significativa de los riesgos asociados a la inestabilidad del sector.
El estudio también señala que la disolución frecuente de equipos al final de cada proyecto tiene consecuencias más profundas: el conocimiento acumulado se dispersa, dificultando la continuidad de procesos y el desarrollo técnico dentro de los estudios.
Otro desafío importante está en la formación profesional. En 2012, muchos trabajadores provenían de áreas afines y adquirían habilidades principalmente en el trabajo mediante aprendizaje práctico. Desde entonces, la expansión de programas universitarios y cursos en animación ha incrementado el número de profesionales con formación académica específica. Sin embargo, esto no ha eliminado vacíos en la formación audiovisual: aunque muchos dominan herramientas y técnicas, aún presentan carencias en narrativa y fundamentos creativos, por lo que gran parte del aprendizaje sigue ocurriendo en la práctica, dentro de los propios estudios. Esto implica que las empresas asumen el costo de capacitar a los profesionales, que muchas veces migran a otros proyectos o mercados poco tiempo después.

Finalmente, destaca la tensión entre dos modelos de producción: el desarrollo de propiedad intelectual propia y la prestación de servicios para producciones internacionales o publicitarias. Si bien en la década pasada los servicios se consideraban un paso intermedio hacia la producción autoral, los datos recientes muestran que se han consolidado como un componente estructural para la sostenibilidad financiera del sector.
En este contexto, el animador contemporáneo emerge como un profesional que combina la búsqueda de realización creativa con la gestión constante de su propia inestabilidad, en un sistema cada vez más global, competitivo y fragmentado.
Ante este panorama, el estudio subraya la necesidad de políticas públicas y estrategias institucionales que fortalezcan la sostenibilidad de la industria de animación en Brasil, un modelo que bien puede ser adaptado en el resto de Iberoamérica. Comprender estas transformaciones resulta clave para orientar decisiones estratégicas que consoliden el crecimiento del sector sin profundizar sus fragilidades estructurales.
El 25 de marzo a las 18:00 hrs. (horario de Brasil), las investigadoras presentarán un seminario sobre los principales resultados en el canal de YouTube de Subversiva Studio. Puedes seguirlo en la parte superior de esta misma publicación.
Sobre las investigadoras
Marta Machado
Doctora en Administración Pública por la FGV-SP, con una tesis sobre el uso de imágenes en la cobertura de campañas electorales. Profesora de Producción Cinematográfica en la UFSC. Expresidenta de la ABCA – Asociación Brasileña de Cine de Animación. Ha sido jurado en diversos festivales y convocatorias audiovisuales. Es autora del libro Tudo que você queria saber sobre comercialização de filmes nacionais, mas não tinha a quem perguntar. Creadora del curso de formación a distancia para animadores AnimaEdu.
Adriana Pinto
Directora, ejecutiva creativa, jefa de producción y animadora con más de 25 años de experiencia en el sector de la animación. También se desempeña como curadora, jurado y evaluadora, además de consultora y mentora de proyectos para convocatorias y políticas públicas. Es presidenta de la ABCA – Asociación Brasileña de Cine de Animación y miembro de la Academia Brasileña de Cine. Mantiene una fuerte presencia en foros, festivales, eventos de la industria y rondas de negocios tanto en Brasil como en el exterior.